Explica lo que haces sin confundir

Cuando alguien empieza un negocio, esta conversación pasa mucho. Le preguntas: “¿A qué te dedicas?” Y la respuesta termina siendo larga o difícil de entender. Eso no significa que la persona no sepa lo que hace.
Muchas veces solo significa que todavía no sabe cómo explicarlo de forma clara. Un buen mensaje hace diferencia.
Tu mensaje ayuda a que las personas entiendan rápido
Cuando alguien escucha sobre tu negocio por primera vez, normalmente está tratando de responder una pregunta sencilla: “¿Esto me puede ayudar?” Si la respuesta no queda clara, la persona sigue buscando.
Ayuda tener una explicación simple. Solo necesitas dejar claras tres cosas: el problema que ayudas a resolver, cómo ayudas a resolverlo y qué cambia para la persona después.
Paso 1: habla primero del problema
Aquí es donde muchos negocios se enredan. Empiezan hablando de su servicio antes de hablar del problema que ayudan a resolver.
Por ejemplo, alguien puede decir: “Hago páginas web.” Eso explica el servicio, pero no explica por qué una persona debería prestar atención.
Una frase más clara podría ser: “Ayudo a negocios que no están recibiendo clientes desde su página web.”
Otro ejemplo: alguien que ofrece servicio de limpieza podría decir: “Ayudo a familias que no tienen tiempo para limpiar su casa y quieren llegar a un espacio ordenado sin preocupaciones.” El servicio es limpieza. El problema que resuelven es el estrés y la falta de tiempo.
Ayuda enfocarte en un solo problema. El que más escuchas. El que más se repite cuando hablas con clientes.
Paso 2: explica cómo ayudas
Después de explicar el problema, ya es más fácil hablar de tu servicio. Usa palabras simples y ejemplos claros.
Por ejemplo: “En Impulsar ayudamos a pequeños negocios a tener una página web clara que genere confianza y atraiga más clientes.”
No hace falta sonar complicado para que alguien te tome en serio.
Paso 3: muestra qué cambia después
Las personas también quieren saber qué pasa después de trabajar contigo. ¿Qué mejora? ¿Qué se vuelve más fácil? ¿Qué resultado pueden esperar?
No necesitas prometer cosas enormes. Solo necesitas explicar el cambio de forma clara y realista.
Lo más importante es que te entiendan
Un mensaje claro casi siempre conecta mejor que uno complicado.
Practica tu frase en voz alta con alguien de confianza. Si esa persona lo entiende rápido, vas por buen camino.
Tu turno: 20 minutos
Abre una nota en tu celular o una libreta. Escribe estas tres respuestas:
¿Qué problema ayudas a resolver?
¿Cómo ayudas a resolverlo?
¿Qué cambia para la persona después de trabajar contigo?
Después, escribe una frase completa con las mismas palabras que usarías si alguien te preguntara a qué te dedicas mientras esperan un café. Si suena natural ahí, funciona en cualquier lugar.
Agenda una llamada para hablar sobre tu negocio y ver cuál puede ser el próximo paso.




